El cementerio nuclear en Villar de Cañas cierra siete años de polémica
El segundo Consejo de Ministros de la era Rajoy ha desvelado una incógnita nuclear ya antigua y polémica. Después de siete años, desde que en diciembre de 2004 el Gobierno aprobara su instalación, el nuevo Ejecutivo ha aprobado la colocación del almacén temporal centralizado (ATC) de combustible nuclear gastado y residuos radiactivos de alta actividad en el municipio de Villar de Cañas (Cuenca). En la rueda de prensa posterior al Consejo, la vicepresidenta primera y ministra portavoz, Soraya Sáenz de Santamaría, explicó que, desde el 1 de enero de 2011, este retraso costaba a España 60.000 euros diarios. El pueblo ha resultado elegido, de entre los ocho municipios aptos y candidatos que quedaron finalistas, porque "reúne todas las características técnicas exigidas para este tipo de emplazamientos y el entorno tiene una tasa de paro elevada, por lo que el proyecto tendrá un impacto socioeconómico positivo", afirmaron desde Industria. La inversión prevista en el ATC asciende a 750 millones de euros y generará 300 empleos. (Cinco Días, 31/12)





