Industria reabre el debate nuclear y los recortes a las renovables
El cierre de Garoña está otra vez en entredicho y con él, los grandes ejes de la política energética del nuevo Gobierno, incluida la parcela dedicada a las energías renovables. El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, abrió ayer la puerta, en declaraciones a Onda Cero, a que "en el futuro" el Gobierno pueda ampliar el permiso de operación de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos hasta 2019. El cierre está previsto, según un Real Decreto, para julio de 2013. Valoró que no quiere "infrautilizar durante cinco años esa capacidad". Soria aseguró, sin embargo, que "no hay una decisión tomada al respecto" por parte del nuevo Gobierno, aunque eso no quiere decir que "no se pueda tomar en el futuro". El ministro valoró que la planta, propiedad de Iberdrola y Endesa, tiene "autorización para operar hasta julio de 2019", tal y como consta en un informe preceptivo pero no vinculante del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) al respecto. Por otro lado, Soria advirtió de que el sistema eléctrico afronta un "sobrecoste" relacionado con el exceso de capacidad instalada y de que "una parte" de este problema procede de las renovables, para las que habrá que buscar un "acuerdo" sobre su financiación. "Hay que hacer alguna modificación en el modelo energético", dijo. El ministro recordó que en 2011, "por primera vez en muchos años", ha caído la demanda eléctrica e indicó que "una parte del extracoste de la generación de electricidad se produce efectivamente por una política, creo que acertada, de impulsar una mayor participación de las energías renovables", dijo. "Pero esto tiene un pequeño problema, el coste de producción es superior al de las energías convencionales, y alguien ha de pagar ese coste. Ese alguien ha de ser el Estado o las propias eléctricas o los consumidores", señaló el ministro. Soria asumió que ninguno de los tres afectados están en disposición de asumirlo. (Cinco Días, 30/12)





