Red Eléctrica y RTE inician la construcción de la nueva línea eléctrica con Francia
Casi cuatro años después del acuerdo entre los Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero y Nicolas Sarzkoy, la empresa Inelfe, una sociedad mixta creada ese mismo año entre Red Eléctrica de España (REE) y su homóloga francesa Réseau de Transport d'Électricité (RTE), construirá la línea de 63,5 kilómetros, 31 en España y 33,5 en Francia, que permitirá duplicar la capacidad de intercambio de electricidad entre ambos países, que hoy solo cuenta con 1.400 MW. La inversión de la nueva línea alcanza 700 millones de euros, de los cuales 225 millones corresponden a la Unión Europea. La nueva línea permitirá intercambiar hasta el 6% de electricidad (aún lejos del 10% que se ha impuesto la Unión Europea), atar la seguridad en el suministro y dar más cabida a las renovables, sobre todo a la eólica española, que hoy se desperdicia en los días de mucho viento por no tener capacidad de entrar en el sistema de forma segura. La reticencia de Francia a la construcción de esta nueva interconexión, que llega 30 años después de la última que se tejió entre ambos países, se debía no solo a que para el país galo no era tan acuciante, protegido por la mallada red de sus vecinos europeos sino también al rechazo de los municipios del sur de Francia que debían albergar la línea, porque amenazaba su paisaje, en plenos Pirineos. La solución llegó cuando el mediador para la Unión Europea, Mario Monti, decidió soterrar el trazado y evitar así el impacto paisajístico. Esconder el trazado ha supuesto desarrollar una línea en corriente continua. (Cinco Días, 10/2)





